| “Castillo en el mar” es una pintura al óleo de Pollak realizada con técnica de espátula que destaca por su fuerte carácter constructivo y la intensidad del color. La obra presenta una escena costera donde una edificación pétrea, semejante a un castillo o fortaleza, se asienta firmemente sobre rocas blancas, emergiendo entre el mar y la montaña. El primer plano está dominado por el agua, trabajada en amplias pasadas horizontales de azules profundos y turquesas, que transmiten calma y profundidad. La textura espesa de la pintura sugiere el movimiento lento del mar y refleja la luz del cielo, generando una superficie vibrante y dinámica. En el plano medio, las rocas y la construcción se resuelven con tonos claros, grises y ocres, aplicados con espátula en capas gruesas que enfatizan la solidez y el peso de la arquitectura frente al entorno natural. La edificación aparece integrada al paisaje, casi como una prolongación de la roca, reforzando la sensación de permanencia y resistencia. Al fondo, una ladera verde y gris se eleva suavemente bajo un cielo de azul intenso y limpio. El contraste entre el cielo luminoso, el mar profundo y las masas sólidas de tierra y piedra aporta equilibrio a la composición y potencia la lectura espacial. En conjunto, Castillo en el mar es una obra de atmósfera serena y contemplativa, donde la materia pictórica y el gesto de la espátula construyen un diálogo entre arquitectura y naturaleza, evocando aislamiento, fortaleza y silencio frente a la inmensidad del paisaje marino. |